El anuncio se produjo durante la ceremonia de firma de una subvención de la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos (USTDA) en beneficio de la alianza «Ornex», que tiene previsto llevar a cabo un proyecto de producción de hidrógeno y amoníaco en El Aaiún, en el marco de una colaboración marroquí-estadounidense que se espera que contribuya a la creación de empleo y a la captación de nuevas inversiones en el sector de la energía limpia. Añadió que el proyecto se inscribe en la visión de desarrollo impulsada por el rey Mohamed VI, mediante el apoyo a las infraestructuras, la creación de empleo y el refuerzo de la posición del Sáhara marroquí en las cadenas de valor mundiales relacionadas con la energía limpia. Esta financiación se inscribe en el contexto de un cambio notable en la naturaleza de la implicación estadounidense en el asunto del Sáhara marroquí; tras años en los que Washington se centró en las posturas políticas y diplomáticas, la etapa actual está empezando a ver cómo ese apoyo se traduce en medidas económicas y de inversión concretas en las regiones del sur. La elección de la ciudad de El Aaiún para acoger el primer proyecto financiado con fondos federales estadounidenses refleja la transición de las relaciones marroquí-estadounidenses del nivel del apoyo político al de la colaboración económica directa. En este contexto, la financiación estadounidense no parece ser simplemente un apoyo a un proyecto industrial, sino que constituye más bien un indicador de la creciente confianza internacional en el papel económico y estratégico que desempeña el Sáhara marroquí en el marco de la visión de desarrollo de Marruecos.