Veintisiete años han transcurrido desde que la voluntad del Todopoderoso quiso que asumiera la misión de dirigir tus destinos; una gran misión y una magna responsabilidad. En este sentido, es motivo de gran orgullo y satisfacción la seguridad y estabilidad de las que goza Marruecos, así como la importante eficiencia que caracteriza la labor de las instituciones del Estado. Efectivamente, la estabilidad constituye hoy en día el factor fundamental en la ecuación del desarrollo, así como el capital estratégico del que Marruecos se enorgullece. Así pues, gracias a la seguridad, estabilidad y eficacia institucional, los indicadores positivos continúan incrementándose en diversos sectores, reforzando la trayectoria de crecimiento económico y fortaleciendo la soberanía nacional. Hoy en día, Marruecos se ha convertido en un actor económico clave y en un socio solicitado en el marco de nuevas asociaciones equilibradas y orientadas hacia el futuro.