El barro dejó de viajarCuando el agua entra en el embalse, pierde velocidad y los sedimentos caen al fondo. Después de Asuán, la cifra cayó por debajo de 14 millones y hoy la aportación en las desembocaduras es casi nula. Los diques frenaron la pérdida en la zona protegida, pero parte de la erosión se desplazó hacia los laterales. Por su parte, el análisis global más reciente señala que más del 90 % del delta del Nilo presenta pérdida de elevación y que el 80 % se hunde a más de 5 milímetros por año. Lo que la presa sí consiguióSería fácil presentar Asuán como una obra equivocada, pero la historia es más incómoda.