Los preparativos para la conmemoración del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York han quedado envueltos en una nueva controversia política. Murphy aseguró que la conmemoración del 11-S debe centrarse exclusivamente en las familias y los sobrevivientes. Los familiares de las víctimas han alzado la voz para que el recuerdo del 11-S no se vuelva una cuestión política. Además, tras la tragedia, muchos de sus trabajadores participaron en la limpieza del polvo tóxico que cubrió edificios del Bajo Manhattan. “Los llamados para que el alcalde se mantenga alejado de la ceremonia del 11-S son más que equivocados.