De hecho, hay ciertas políticas que me parecen propias de una distopía, al menos en lo que a industria se refiere. Se ha acabado eso de esperar a que la máquina esté más barata porque el mejor momento es en la fecha de su salida. Por supuesto, ni hablamos de las subidas de precios en los videojuegos porque empiezo a sentir que no hay límites aquí. ¿Qué más cosas que parecían imposibles pueden llegar a ser posibles en el futuro de la industria de los videojuegos? Muchas veces he escuchado de broma que tendremos anuncios como los que vemos en Netflix y otras plataformas de suscripción.