Andar por colegio de magia y hechicería con un personaje creado por mí y en mi casa Ravenclaw es super satisfactorio ya de por sí. A medida que avanzamos, mientras vamos aprendiendo nuevos hechizos, elaborando pociones, etc., nos veremos envueltos en una conspiración relacionado con esta antigua magia, en la que están implicados unos duendes. A nivel jugable, el combate es lo suficientemente satisfactorio como para sostener la aventura de principio a fin. Presenta variedad de hechizos y una relativa profundidad como para resultar divertido. Si bien no inventa nada dentro del RPG, cumple estupendamente como el juego soñado de Harry PotterLas críticas fueron, en general, muy positivas.