A través de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), la administración Trump prohibió las importaciones de robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en China por considerarlos amenazantes para la seguridad nacional. En otra misiva, la FCC planteó un escenario más complejo e incluso fantasioso si alguien tuviera la capacidad de manipular a los robots humanoides más allá de las fronteras estadounidense. “Podrían crear vulnerabilidades en la cadena de suministro, perturbar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos y crear un riesgo de ciberseguridad que amenazara la infraestructura crítica estadounidense”, describe el mensaje. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, señaló que la producción de robots chinos lleva la delantera a nivel global y por ello el gobierno estadounidense en realidad está apostando por una política proteccionista dirigida hacia sus fabricantes. “El proteccionismo no mejorará la competitividad de Estados Unidos; solo perjudicará los intereses de las empresas y los consumidores estadounidenses”, anticipó en rueda de prensa.