La investigación comenzó el sábado, cuando Beemer llamó al 911 para reportar que sufría un dolor en el pecho. Las autoridades indicaron que el acusado declaró que su madre “quería ser cremada” después de morir. Hasta el momento, esas acusaciones no han sido corroboradas por las autoridades y forman parte de las declaraciones realizadas por el propio acusado durante la investigación. Por su parte, una excompañera de clase del acusado, identificada como Madison Edwards, aseguró sentirse impactada por lo sucedido. Aunque señaló que no le sorprendía que Beemer terminara en prisión, aseguró que sí le sorprendió el motivo por el que fue arrestado.