¿Y la deuda? Esos 1.108,4 millones siguen formando parte del pasivo del Real Madrid. El propio club sostiene que la remodelación del Bernabéu está prácticamente finalizada, por lo que el principal foco de consumo de caja debería moderarse. No significa que el club fuera automáticamente más débil, pero sí que la fortaleza patrimonial actual responde, en buena medida, al modelo de gobierno vigente. En definitiva, las cuentas reflejan un club con una extraordinaria capacidad para generar ingresos y mantener una gestión operativa sólida.