Esta es la palabra clave ahora mismo en la Comunidad de Madrid. Poco después, desde el mando único se decidía el fin de la evacuación en la urbanización del Encinar del Alberche, en Villa del Prado, y en la pedanía de Peralejo, en El Escorial. Eso sí, con un llamamiento a todos los madrileños: que no se abandonen los pueblos tras esta catástrofe y que los turistas y visitantes no dejen de ir. Para la conservación de la fauna silvestre y la limpieza de montes, habrá programas propios. «En la guerra, resolución y en la paz, buena voluntad», ha concluido.