Difícil tarea la que le espera a la nueva presidencia de Ecopetrol y a la misma Junta Directiva para evitar cualquier riesgo que pueda afectar a una empresa que ha hecho historia en Colombia y que es de interés para toda la población, no solo por lo que representa en materia económica, sino además por los proyectos que, en materia social y de cuidado del medio ambiente, ha desarrollado en diferentes territorios del país. Por supuesto, no se puede olvidar que se debe buscar la manera de reactivar o suscribir nuevos contratos de exploración, incluyendo la posibilidad de desarrollar proyectos de fracking bien hechos, que no generen problemas ambientales y que, al mismo tiempo, garanticen unas finanzas sanas y sostenibles en el tiempo. Esto resulta fundamental para evitar una eventual reducción en la calificación de las agencias internacionales, situación que podría generar riesgos para la empresa en la bolsa. También se ha advertido en los últimos días, por parte de una organización conocida como Veeduría por la Verdad y la Justicia, sobre la gestión adelantada en los últimos meses por el presidente encargado, Juan Carlos Hurtado. En opiniones anteriores he hablado sobre la importancia que el país entero le otorga a una empresa como Ecopetrol, por lo que resulta prioritario cuidarla y protegerla.