Consumir comida picante puede influir positivamente en la salud e incluso aumentar la esperanza de vida, según varias investigaciones recopiladas por The Washington Post. Un estudio publicado en la revista British Medical Journal en 2015 mostró que los alimentos picantes pueden prolongar la vida. Los científicos determinaron que la probabilidad de mortalidad entre las personas que consumían chile rojo era un 13 % menor que en el resto. Otras investigaciones concluyeron que la comida picante reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares e ictus. Además, a pesar de la creencia generalizada de que es perjudicial para el estómago, ciertos estudios revelan que la capsaicina, que se encuentra en el chile, puede proteger contra el desarrollo de úlceras del tracto gastrointestinal.