Un informe del Ayuntamiento estimaba el año pasado que el precio de la comida había aumentado en la última década un 56%, 10 puntos más que la media de Estados Unidos. Está previsto que el primer súper, el del Bronx, abra a finales del año que viene. La mayor queja procede de los pequeños comerciantes, que denuncian competencia desleal, sobre todo los más cercanos a los nuevos supermercados públicos. El Ayuntamiento construirá las tiendas y eximirá a los que las gestionen del pago del alquiler y de algunos impuestos. Lea más en El País