— Habíamos visto en la literatura (científica) que cada vez más personas utilizaban organoides para diversos fines, tanto para la ciencia básica como para la medicina personalizada, y estamos muy interesados en la medicina personalizada. El tejido que crecía en la placa de cultivo era muy similar al tejido que se observa en el cuerpo humano. Es lo que se llama «medicina personalizada»… Ahora tenemos un proyecto muy interesante, que analizan su genética, qué mutaciones tiene. La proteína afectada en la fibrosis quística se expresa en esos organoides y les añadimos el fármaco. Es decir que identificaron que los organoides son el futuro…— ¿Qué pasa en el mundo en este sentido?