La medida fue aprobada por el Senado y la Asamblea del Estado de Nueva York durante la sesión legislativa de 2026 y ahora espera la decisión de la gobernadora Kathy Hochul. En general el argumento es que la personalización basada en datos, no siempre perjudica al consumidor, más bien permite ofrecer mejores precios. Por su parte, Paul Zuber, vicepresidente ejecutivo del Consejo de Negocios del Estado de Nueva York insistió al mismo medio neoyorquino que “que nadie quiere que los consumidores paguen precios más altos. Pero, ¿cómo le vas a decir al público, en un momento en que la asequibilidad es una prioridad, que ese descuento que antes recibía ya no se lo vas a ofrecer? cuando la diferencia se base, total o parcialmente, en información personal recopilada sobre ellos y no en el producto o el servicio en sí.