El Banco de España, Funcas y la OCDE mejoraron en varias décimas las predicciones que manejaban hasta la fecha, situando, todos ellos, el PIB de España en el 2,6% a cierre de 2025. El PIB avanzó un 0,6% en el primer trimestre y aceleró hasta el 0,8% en el segundo, batiendo las previsiones preliminares y confirmando que el ciclo expansivo sigue muy vivo. La inversión y la formación bruta de capital fijo de las sociedades no financieras también tienen margen para seguir creciendo. Por el lado positivo, se prevé que la inflación continúe moderándose y alcance en España el objetivo del 2% que persigue el Banco Central Europeo. En cuanto al marco internacional, el contexto se ha tornado algo más favorable de lo que se temía a principios de año.