Es importante señalar que no existe una única área del cerebro relacionada con el amor, lo que quiere decir que no podemos situar el amor en una zona concreta de nuestras cabezas. Y en ese sentido, el artículo del que te hablo refleja que, de manera general, todos los tipos de amor activan el sistema de recompensa en el cerebro. Otra red implicada en la cognición social es la que participa en la empatía y la última, es la red de mentalización o de la teoría de la mente, involucrada en la interpretación de la conducta, tanto la propia como la ajena y que nos permite ponernos en el lugar de la otra persona. Así que en el amor general, en todos los tipos de amor, se activa el sistema de recompensa (áreas subcorticales, red de saliencia y motivación) y el sistema de cognición social (atención corporalizada, empatía y mentalización). Y, particularmente, el amor parental y el amor romántico son los únicos tipos que aumentan la actividad en el cerebelo, situado a la altura de la nuca.