El último informe de la UCO confiere un papel clave a Koldo García y la que fuera su esposa, ambos investigados en la supuesta trama corrupta que tuvo su epicentro en el Ministerio de Transportes. Esta dinámica se inició en 2017 y se prolongó hasta 2023, dos años después de que Ábalos dejara el Gobierno. García y su esposa asumían y gestionaban incluso el envío de las facturas para su reembolso por parte del Congreso de los Diputados o Ferraz. Pero la Guardia Civil pone el foco en los casos en los que el entonces ministro no devolvió el dinero o lo hizo con fondos de origen desconocido. En los casos en los que este rastreo no ha dado frutos, los agentes deducen que se empleó dinero en efectivo y no declarado.