Conocida en redes sociales como sor Marta, la joven, de tan solo 29 años, suele compartir con sus seguidores su experiencia como religiosa. Sor Marta, monja de clausura, y la decisión que tomó hace tres añosMarta González echa la vista atrás y recuerda uno de los momentos más importantes de su vida. No hubo vestido blanco, pero sí una iglesia, una comunidad, un altar y una lámpara encendida», comenta. Quiero consagrarme a la oración por la Iglesia y por el mundo entero desde dentro de estos muros. «Hoy doy gracias a Dios por haberme traído a esta vida y a este monasterio, por haberme hecho feliz aquí y por haberse dignado a casarse conmigo para siempre.