Pero de todos esos desvelos, hay uno que el actor reconoce que preferiría poder borrar. Así que, al subir al escenario, soltó sin más: "No os preocupéis, sigo vivo". El silencio que siguió a ese comentario no fue precisamente el que esperaba. Contar que "seguía vivo" antes de que el público hubiera visto siquiera esa escena era, sin lugar a dudas, un spoiler mayúsculo. La identidad del villano principal de la cinta, en cambio, sí se ha mantenido mejor guardada hasta la fecha.