El incendio declarado en Brieva obligó a desalojar ocho núcleos de población de la provincia en una de las mayores operaciones de evacuación vividas en Segovia en los últimos años. Cuando el aviso llega, no hay margen para la improvisación y las decisiones se toman en minutos. Y luego viene la deshidratación, que el primer día no la notas, el segundo puede que sí, pero al tercero ya caes”. Un comentario escuchado a medias o un mensaje recibido en el teléfono móvil puede alterar en pocos minutos el ambiente dentro de un albergue. Es cuando la actividad disminuye y llega el silencio de la madrugada cuando aparecen el cansancio, el miedo y la incertidumbre.