En realidad, lo que hace especial este sistema es aprovechar los dispositivos que la gente ya tiene en casa y que han ido cambiando la forma en que vivimos. Hablamos de elementos cada vez más frecuentes, como los paneles solares en los techos, las baterías para almacenar electricidad en el hogar, los cargadores para autos eléctricos y, sobre todo, los termostatos inteligentes. Sin embargo, es importante entender que este número es una meta y una visión futura, no una capacidad que esté disponible ahora mismo. Necesitan enormes cantidades de energía de forma continua, las 24 horas del día y los 365 días del año. Eso permite aprovechar mejor la capacidad disponible y facilita que la red pueda incorporar nuevas industrias con mayor rapidez y eficiencia.