Al ajustar los datos según la longitud de la red y el tiempo que permaneció en el agua, la captura accidental de delfines cayó un 88 %. En Zanzíbar, de hecho, no se capturó ningún delfín ni en las redes de control ni en las tratadas. En el fondo, lo que busca el proyecto es una medida que proteja a los animales sin poner en riesgo el sustento de los pescadores. Tampoco significa que el plástico se haya vuelto inocuo para el océano. El estudio principal ha sido publicado en Marine Mammal Science y el ensayo internacional previo puede consultarse en Fisheries Research.