Esto significa que se activan protocolos preventivos urgentes en los cinco distritos de Nueva York. Las autoridades de Nueva York apelan a la máxima prudencia en las calles y recuerdan la regla estricta de no caminar ni ir en coche por avenidas inundadas. La planificación ayuda a disminuir las posibilidades de caer en situaciones en las que el caminante se vea atrapado en pasillos anegados. El respaldo y la cooperación de los vecinos permiten tener mayor capacidad de respuesta frente a desastres meteorológicos. Las autoridades recomiendan averiguar el estado de las personas ancianas o de las familias más vulnerables en el vecindario.