No es una deficiencia técnica lo que hoy sufre lo político, lo social y lo económico. Hay, al contrario, superabundancia de técnica, pero lo que falta en toda la actividad humana es la fuerza interior, es Dios, impidiendo la conexión con la verdad, con lo ... bueno y con lo santo. O lo que es lo mismo: Donde hay falta de Iglesia, hay sobra de Estado. ¿Aprenderá a quitar lo que estorba y a poner lo que falta? Y ¿qué es en último término lo sustantivo de lo humano?