Las monarquías del Golfo han activado una intensa agenda diplomática y de seguridad con el objetivo de contener el aumento de la tensión regional, reforzar la estabilidad y garantizar la protección de las principales rutas marítimas internacionales. Arabia Saudí endurece su posturaRiad anunció la interceptación y destrucción de varios drones lanzados desde territorio iraquí contra infraestructuras petroleras situadas en la Provincia Oriental y en la región de Riad. Riad también reclamó al Gobierno iraquí que impida el uso de su territorio como plataforma para lanzar ataques contra el Reino, en un momento en que la seguridad fronteriza vuelve a situarse en el centro de la agenda regional. En paralelo, Arabia Saudí y Omán coincidieron en la necesidad de reforzar la cooperación diplomática para garantizar la seguridad marítima y preservar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. En este contexto, la región trata de equilibrar la presión derivada de la confrontación entre Irán y Occidente con la necesidad de preservar la estabilidad interna.