“Cuando entró Donald Trump (el 20 de enero), él dijo que el permiso de trabajo ya era un privilegio, que lo podía revocar por cualquier cosa. A mí me lo revocaron por gusto. Los delitos que me acusó la policía todos me lo quitaron mis abogados. Quiere decir que yo no hice nada. Entonces, me deportaron por ser un hombre trabajador, por ser un periodista, por reportar noticias.