Los jóvenes comparan cómo los dirigentes están listos para invertir miles de millones en infraestructuras deportivas y la organización de competiciones internacionales y se abstienen de invertir en el capital humano y los servicios públicos básicos; los cual, de acuerdo con voces de las manifestaciones, indignó profundamente al pueblo marroquí. Son estas exigencias legítimas las que reivindican los jóvenes y los viejos en materia de salud y educación como la base de un Marruecos fuerte que progresa y prospera de manera equitativa en pro de los ciudadanos. De las redes sociales a las calles, las protestas han llegado a los estadios donde también se manifiesta la ira. Los aficionados consideran que su papel “no se limita a animar en las tribunas, sino que también incluye la expresión de su compromiso con los problemas de la nación y la sociedad”. Por su lado, Yassine Bounou compartió un post que decía: “Por nuestros derechos, por la dignidad, por la salud y la educación”.