Su objetivo: lograr un equilibrio entre la conservación del ecosistema, el aprovechamiento de los recursos forestales y el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales. “El PGI se ha consolidado como una herramienta clave para la sostenibilidad ambiental y para crear oportunidades en el medio rural”, señaló el delegado territorial. Con las escuelas de corcheros y piñeros, la Junta busca garantizar el relevo generacional y la profesionalización en sectores forestales de gran tradición en Cádiz. “Los Alcornocales no solo son un tesoro natural, sino también una fuente de vida y desarrollo para la provincia. Con este plan aseguramos su futuro y el de quienes lo habitan”, concluyó Curtido.