El caso llevó a los legisladores malteses a suavizar la prohibición general del aborto en caso de riesgo para la salud de la embarazada. No obstante, se propone que los Estados miembros puedan decidir si participan o no y que la UE aporte ayuda financiera. Para que una iniciativa ciudadana europea como ésta sea válida, debe cumplir ciertas condiciones, entre ellas entrar dentro de los ámbitos en los que la Comisión tiene potestad para proponer legislación. Si la Comisión presenta una propuesta legislativa, necesitará la aprobación de los colegisladores de la UE: el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros. En diciembre de 2024, el Comisario Lahbib señaló que las iniciativas para modificar las leyes sobre el aborto siguen siendo competencia de cada país.