Un canal que, como es bien sabido, está amparado por la reserva y la protección de la intimidad procesal. Pero en ningún momento redactó, autorizó ni participó en la decisión de hacer pública la nota. Es también una garantía institucional para evitar que la jerarquía se convierta en una trampa de doble filo. El riesgo de convertir la jerarquía en una trampa penalEl Supremo establece una línea clara: la jerarquía protege mientras no haya iniciativa personal ni dolo. Preserva el principio de que la obediencia legal no puede penalizarse, y que las estructuras jerárquicas requieren confianza, no miedo.