Especialistas sostienen que estas armas podrían obligar al Kremlin a considerar la negociación sobre la línea del frente actual. Esto podría incentivar a Trump a apoyar a Ucrania, reforzando la presión política sobre Moscú y redefiniendo la dinámica geopolítica en Europa del Este. Un conflicto en transformaciónEl posible suministro de misiles Tomahawk a Ucrania marca un punto crítico en la guerra Rusia-Ucrania. Aunque no garantiza la victoria inmediata, fortalece la capacidad ofensiva de Kiev, aumenta la presión sobre Moscú y podría abrir un camino hacia negociaciones. La decisión final de Estados Unidos determinará no solo el curso del conflicto, sino también el equilibrio estratégico en la región.