El hecho ocurrió en las inmediaciones de la Sinagoga de la Congregación Hebrea de Heaton Park, en el barrio de Crumpsall. La policía confirmó que dos personas murieron como consecuencia del ataque y que al menos tres permanecen hospitalizadas en estado grave. El ataque ha generado conmoción en la comunidad judía británica y en la dirigencia política de Reino Unido. Autoridades locales reforzaron la seguridad en templos y centros comunitarios de Manchester, mientras que la Policía Metropolitana de Londres anunció medidas preventivas en otras ciudades del país. El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que “la debilidad frente al terrorismo solo genera más terrorismo, y únicamente la fortaleza y la unidad pueden derrotarlo”.