La adicción a los teléfonos inteligentes y a Internet puede causar un desequilibrio químico en el cerebro, especialmente en los jóvenes, según una nueva investigación publicada esta semana en la Sociedad Radiológica de América del Norte. Mientras los científicos continúan evaluando los efectos físicos y emocionales de una población cada vez más dependiente de la pantalla, los investigadores en Corea del Sur descubrieron que los adolescentes adictos a sus teléfonos inteligentes tenían mayores niveles de dos tipos de neurotransmisores involucrados en una serie de funciones emocionales y cognitivas.