Aparentemente a Fede Valverde sólo le faltó eso, ponerse a hacerle fotos a sus compañeros, pero a veces las apariencias engañan. No llega a 'smoking gun' pero lo cierto es que humear, humea. O eso o Xabi acabará hablando con una pelota de vóleibol a la que llamará Wilson. ¿Y qué imagen nos devolverá, la del hombre dispuesto a hacer aquello en lo que cree sin importar las consecuencias o la de alguien que prefiere sobrevivir? No es lo mismo enfrentarse a la Agencia Tributaria que medirse al vestuario del Real Madrid.