Acercarse al cine de Chantal Akerman es aproximarse a un cine en el que la hibridación de géneros repercute en diversas posibilidades comunicativas que huyen de lugares comunes. 61)El progreso tecnológico no compensa esa atmósfera de decadencia y pérdida que permanece en el interior de los apartamentos. La protagonista deambula, porque intenta seguir el ritmo de un fluir temporal que la domestica, la somete y la erosiona. Nada de eso se produce en los personajes femeninos de Akerman, porque la mujer es una prolongación del hogar y el hogar, una rémora de cualquier tipo de aspiración. Es admirable la sensibilidad con la que la directora de cine Elena López Riera trata a su colega en el prólogo de esta edición.