Sin embargo, para muchos autores emergentes y aún menos para aquellos que llevan años en el mundo literario, el camino hacia la publicación no está exento de obstáculos económicos y burocráticos considerables. Estos gastos incluyen desde la corrección y edición del manuscrito, el diseño de portada, la maquetación, la impresión, hasta la distribución del libro. La promoción y el marketing, en muchos casos fundamentales para dar a conocer la obra, son en sí otros gastos adicionales y requieren tiempo y estrategia. Otra problemática relacionada con estos largos procedimientos es que la percepción del público y del propio autor acerca de la calidad del producto final puede verse dañada por el tiempo de publicación y la demora en la toma de decisiones. El enorme tiempo que toman en tomar decisiones en las editoriales tradicionales también genera una sensación de inseguridad y frustración en los autores.