Japón ha conseguido convertir óxido en esperanza. El óxido se trata de la mezcla resultante de la unión de un elemento metálico o no metálico con oxígeno. Esta alianza deriva en una reacción química. Así pasa a ser una aspirante óptima para integrarse en sistemas de hidrógeno que utilicen SBH, tanto en adopciones móviles como estacionarias. Detalle a detalle, Japón ha transformado óxido en esperanza con una nueva forma de producir el combustible más buscado (hidrógeno).