El fútbol boliviano atraviesa uno de sus momentos más delicados en la antesala del repechaje mundialista. Cuando la ‘verde’ se ilusionaba con seguir en carrera rumbo a la Copa del Mundo, una noticia inesperada encendió las alarmas en la interna Boliviana. Boris Céspedes, mediocampista que venía formando parte de las últimas convocatorias, fue suspendido por la FIFA tras confirmarse un resultado adverso en un control antidopaje. En ese control se detectó la presencia de acetazolamida, sustancia incluida en la lista prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) bajo la categoría de diuréticos y agentes enmascarantes. Este escándalo se suma a los problemas que arrastra la selección boliviana en su intento por asegurar un boleto al Mundial.