En las últimas semanas se ha registrado un repunte de intentos de estafa mediante llamadas internacionales. Una de las técnicas más frecuentes es el esquema “wangiri”, en el que los delincuentes llaman y cuelgan tras uno o dos timbres, esperando que la víctima devuelva la llamada. Otra modalidad son las llamadas automatizadas que se hacen pasar por bancos, dependencias oficiales o empresas de mensajería. También han surgido fraudes que simulan ofertas de empleo en el extranjero, pidiendo a la persona continuar el trámite vía WhatsApp o correo electrónico. Difundir esta información entre familiares y amigos es clave para frenar el impacto de estas estafas que siguen en aumento.