Hace once años, el líder político Robert Serra, una prometedora figura de la Revolución Bolivariana, fue asesinado junto a su compañera, María Herrera. A través de una publicación en su canal de Telegram, el jefe de Estado recordó a Serra como «nuestro muchacho mártir». Maduro destacó que el joven fue un luchador incansable y un «destacado líder político de la generación de oro», forjado bajo la visión y el pensamiento del Comandante Hugo Chávez. Reconoció en Robert Serra a «un ser extraordinario», valorando su inteligencia, su disciplina y su claridad ideológica. Sin embargo, ratificó que aquel acto violento no logró silenciar las ideas de Serra, subrayando que la violencia «no ha podido ni podrá con la Revolución Bolivariana».