En ese encuentro —según el propio INDH— se expusieron “una serie de situaciones procesales” y “una escucha telefónica en la que una persona se habría referido a lo ocurrido con Julia Chuñil”. En la reunión, las abogadas plantearon su preocupación por una serie de situaciones procesales. En términos prácticos, significaría que el Instituto recogerá, sistematizará y verificará que el Ministerio Público y las policías indaguen todas las líneas posibles, sin descartar escenarios por sesgos ni por presiones. También solicitó que se siga la investigación y que el sospechoso “sea investigado” y “nos entregue a Julia Chuñil Catricura”. Con mandato de la CIDH sobre la mesa, el INDH incorpora la escucha telefónica y aprieta al Estado: investigación exhaustiva, todas las hipótesis y debido proceso, sin sesgos.