En un momento dado, caminaba a su lado, pero esto causaba problemas en la jugabilidad, ya que era complicado manejar a dos personajes que se movían por separado. Así que se subió a bordo, lo que hizo posible la combinación de tiroteos y piratería informática de Pragmata. Y cuando le pregunté si el perro podía hablar, como Diana..."Sí, un perro que habla". Si usamos nuestra imaginación, podemos imaginar una versión de Pragmata en la que el rudo astronauta Hugh anda por la Luna con un perro que habla a cuestas. Recientemente pudimos ver Pragmata de nuevo en el programa online de Capcom junto con el TGS, y pudimos probar el juego en la Gamescom a principios de este año.