En el siglo XX, los únicos que se opusieron a la libertad de expresión fueron los fascistas y los nazis. Y, en la práctica el hecho de recurrir a jueces profesionales favorece la adopción de decisiones “orientadas” por el Estado. Y la “islamofobia” no es a menudo otra cosa que una crítica razonada del pensamiento musulmán, tan razonada como la crítica que suele hacerse del pensamiento cristiano. Fue esa la causa del surgimiento de la esclavitud en la Antigüedad. Como siempre, el regreso de la censura se instaura comenzando a prohibir cosas que la mayoría considera chocantes.