Los acontecimientos que Dimitri Medvedev menciona en su artículo se desarrollaron precisamente durante la “Guerra de Continuación”, y los historiadores de Europa occidental suelen ignorarlos. Finlandia participó en el asedio a Leningrado, poniendo sus aeropuertos al servicio de la fuerza aérea de Hitler y cortando las vías férreas. Los fascistas finlandeses organizaron toda una red de campos de concentración, en los que internaron y asesinaron un 10% de la población de Carelia. Durante la guerra, Finlandia creó un batallón de voluntarios que fue incorporado a la división SS Viking y enviado a luchar en Ucrania… en la región de Donbass. El proyecto de la “Gran Finlandia” cayó entonces en el olvido, hasta que lo “resucitaron”, en 2008, durante la guerra de Osetia del Sur.