La tensión institucional entre Congreso y Senado ha alcanzado un nuevo nivel con el anuncio de Alberto Núñez Feijóo de llevar al Tribunal Constitucional un conflicto de atribuciones. Según Feijóo, el “congelador” de Armengol ha impedido el avance de 31 proposiciones de ley impulsadas desde el Senado en lo que va de legislatura. El dirigente popular insistió en que el bloqueo no solo limita la acción legislativa del Senado, sino que priva a la ciudadanía de medidas que, en algunos casos, podrían contar con respaldo suficiente en el Congreso para ser aprobadas. La estrategia se apoya en la reciente reforma del Reglamento del Senado, que establece un límite máximo de dos meses para la prórroga del plazo de enmiendas en las leyes emanadas de la Cámara Alta. Si el pleno del Senado aprueba la iniciativa, la Cámara Alta requerirá al Gobierno y al Congreso que corrijan la situación en un plazo de 30 días.