La propuesta, compuesta por veinte puntos, incluye la creación de un Gobierno de transición en Gaza presidido por Trump con asesoría de Tony Blair, la desmilitarización del enclave y la posibilidad de negociar en el futuro un Estado palestino. Sánchez subraya la urgencia de que cese la violencia, se liberen los rehenes y se permita el acceso de ayuda humanitaria. Desafíos del plan y la desconfianza regionalA pesar de los aplausos de líderes como Emmanuel Macron y Keir Starmer, el plan de Trump genera dudas legítimas. Por ello, la cooperación de los países árabes y de Israel será determinante para que el plan tenga resultados reales, más allá de la retórica de la paz. Para que el plan funcione, se requiere un equilibrio delicado: garantizar seguridad, respeto a la autodeterminación palestina y colaboración internacional sólida.