La Comisión Europea quiere impulsar el ahorro a largo plazo en la UE y para ello apuesta por los incentivos fiscales. También defiende que los consumidores de estos productos puedan cambiar de entidad con facilidad y sin un alto coste. Y desde el título del propio documento ya queda claro que la principal apuesta de Bruselas para incentivar estos productos de ahorro pasan por el incentivo fiscal. También apuntan en el gabinete de Albuquerque que se ha examinado el modelo japonés, en el que se eliminó el año pasado el requisito geográfico para lograr incentivos y ha comenzado a tener éxito. “La cultura financiera influye en la toma de decisiones en este campo.