“No hay otra forma ni sistema de comunicación (...), el sector bancario, las aduanas, todo en el país se verá afectado”, afirmó el funcionario. Otro vecino de la zona ha confirmado que los vuelos llevan desde la noche del lunes sin operar. La medida, ordenada por el líder de los talibanes, Haibatulá Ajundzadá, se enmarcó en lo que calificó como un intento para prevenir la inmoralidad. Poco después, también prohibió en las universidades públicas del país los libros escritos por mujeres y autores iraníes, así como clases sobre derechos humanos y enseñanza sobre el acoso sexual. En Afganistán, las mujeres y niñas son las más castigadas por el régimen talibán.