El encuentro, impulsado por la Fundación Caja Rural de Segovia y moderado por la periodista especializada en sostenibilidad Ana de Santos, puso de relieve el paralelismo entre la lucha contra el desperdicio alimentario y la valorización de materiales naturales como la lana en el sector textil. “Lo que es bueno para el planeta también lo es para nuestro bienestar”, recordó De Santos al inicio de la jornada. Ferreres defendió una cocina sostenible basada en el aprovechamiento total y el respeto al territorio y a los productores locales. Por su parte, Cobo reivindicó la recuperación de la lana merina como motor económico y cultural tras décadas de declive. “Estamos viendo cómo la lana vuelve a ser valorada y cómo cada vez más personas buscan fibras naturales, calidad y sostenibilidad”, añadió Cobo.